viernes, 16 de marzo de 2007

La piel de la persona que fuma es una piel que sufre.
Está asfixiada por la falta de una buena irrigación sanguínea y tiene menos defensas. Es frágil, opaca, sucia por el alquitrán y la nicotina.

La nariz y las mejillas se llenan de puntos negros, los poros se obstruyen y la piel del resto del rostro, que también se ensucia, se deshidrata.

El humo también afecta el cuero cabelludo, tornándolo más graso y el pelo se vuelve opaco y quebradizo. Esto es porque la nicotina, al ser vasoconstrictora, afecta la buena irrigación y el pelo cae, no se repone con rapidez.

A todas mis clientas que fuman les pido que se sienten frente a un espejo, que enciendan un cigarrillo y, mientras fuman, observen los gestos que hacen con los ojos, con la boca… esas arrugas que se producen se acentúan con el humo!

Esta piel necesita mucha limpieza. Sugiero hacerlo con jabón de coco y un cepillito de fibra vegetal, no de fibra sintética porque lastima o produce alergia.

Es imprescindible el pulido dos veces por semana con una pasta hecha con:

. Harina de maíz, 2 cucharaditas tamaño te
. Te de manzanilla, 2 cucharaditas tamaño te
. Jugo de limón, 5 gotas

Con esta pasta masajear el rostro 5 minutos, insistiendo en las partes más sucias. Enjuagar con agua.

Luego se puede pasar un algodón mojado en una infusión de manzanilla y tomillo y jugo de pomelo o naranja.

Y ¡por favor! no se olviden de hacer lo mismo con el cuello.

En las manos, que también sufren con el cigarrillo, unir:
limón con sal marina, frotar, enjuagar y poner después unas gotas de aceite de girasol u oliva.

Pero recuerden que la mejor protección para la piel y para todo el organismo es intentar dejar de fumar.

Tags: PIEL, FUMADOR, NATUROPATIA, OSTEOPATIA, EANTA, QUIROMASAJE, TABACO

Publicado por Francho77 @ 4:39  | GENERAL
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