Si usted es mayor de 40 años y
en su familia hay antecedentes de várices, tiene un 50 por ciento de
probabilidades de desarrollar esta enfermedad. Lo ideal es consultar
para evitar complicaciones.
Aunque
la mayoría de las veces se presenta con síntomas como sensación de
pesadez y tensión, calambres, hormigueos e incluso fuertes dolores en
las piernas, hay quienes nunca experimentan estas molestias, pese a
tener la enfermedad.